lunes, 2 de septiembre de 2013

MOROSIDAD PÚBLICA EN ESPAÑA. TRABAJAR PARA EL ESTADO ES LLORAR.

Las Administraciones públicas adeudaban a diciembre del pasado año 5.510 MM. de euros. Son los principales morosos en España. Según recientes informes, la media de demora en el pago de los particulares está en 68 días mientras que la de la Administración lo está en 153.

Antiguamente, quien contrataba con la Administración tenía un "seguro de vida". Se sabía aquello de "pagan tarde, pero pagan". Y tarde quería decir que, a la firma del contrato, se especificaba un plazo largo, más largo que en operaciones dentro del ámbito privado. Pero, a la finalización del plazo, la Administración pagaba religiosamente.

Ahora no. Ahora, miles de certificaciones de obra, por ejemplo, han de ser renovadas por las entidades financierlas a las empresas o particulares porque el Ayuntamiento o la Consejería o el ente público de turno no paga cuando toca, saltándose sus propias leyes que establecen unos plazos máximos de pago. Esas certificaciones se pagan con muchos meses de retraso, con intereses a cuenta de la empresa, y sin que ningún funcionario ni cargo público asuma ningún tipo de responsabilidad por ello.

Las Administraciones deben tanto dinero como será previsiblemente la rebaja del déficit este año. Esas deudas, que a veces, como digo, son financiadas por los bancos, a menudo significan la muerte literal de miles de empresas, junto con la ruina de sus trabajadores. Trabajadores que dejan de cotizar y comienzan a percibir prestaciones, que dejan de consumir y de pagar la hipoteca. El impago de la Administración deja muchos muertos en la cuneta. Se da la indignante paradoja de que para trabajar con la Administración, una empresa tiene que demostrar que se encuentra al día con Hacienda y la AEAT, mientras que la Administración puede ser morosa y seguir contratando obras que quizá no pague.

Y es aquí donde empieza un círculo, no vicioso, sino absolutamente canallesco: las mismas administraciones morosas, muchas veces ayuntamientos, emprenden campañas de reivindicación ante las entidades financieras para que renuncien a su derechos y no insten al juez el desahucio de alguna vivienda. Quedan muy bien ante sus ciudadanos con conductas absolutamente vergonzosas. Es indignante ver comunicados, repulsivos de todo punto, de administraciones endeudadas hasta el cuello por obras o fastos que jamás debieron llevarse a cabo pidiendo que alguien no sea echado de su casa, cuando es posible que esa persona  se haya quedado en la calle por culpa de la misma Administración.

Con dinero público se han refinanciado Bancos y Cajas de Ahorro. Una parte será devuelto y otra no. Pero, desde aquí digo que, además de eso, se debería haber refinanciado al Estado directamente y a todas sus administraciones. Para que paguen lo que deben, tanto a particulares, como a empresas y a los propios bancos. Y, a partir de ahí, que contrataran única y exclusivamente, cuando pudieran y lo que pudieran. Y establecer una férrea ley de plazos de pago que conllevase la expulsión inmediata de los cargos que la incumpliesen.

Como ejemplo de este comportamiento canalla, este, recogido en poco más de 5 minutos, del Ayuntamiento de Baena, Córdoba. Y seguro que podría buscar cien ejemplos más si dedicase a ello una sola hora.

Baena salió en prensa en mayo por una medida populista donde las haya: compró una vivienda por 38.000 (de dinero público) para que un banco no desahuciara a sus propietarios. Pues bien, aquí podéis ver un acta de un pleno de 2011. En su página 4 se detallan pagos de deudas hechos en periodo legal y fuera del mismo, con una diferencia de 780.000 frente a más de 7 MM. .Ellos mismos declaran que han pagado con un retraso medio de 148 días, además de que ponen también que no han desembolsado ni un euro por intereses de demora. A esa misma fecha, los pagos pendientes ascendían a casi 10 MM que, como ellos mismos dicen en el acta, "incumplen el plazo legal previsto en la legislación de 50 días".

Y ese acta la habrán leído 4 ciudadanos de Baena, además de los concejales y funcionarios. Pero la noticia de que han "rescatado" con 38.000 € a una familia ya se encargó bien el Ayuntamiento de publicitarla en todos los medios. Este Ayuntamiento pertenece a un autodenominado "Programa Andaluz en Defensa de la Vivienda", del que formarán parte, me temo, ayuntamientos del mismo pelaje. Ayuntamientos (y Junta de Andalucía) que llevan gobernando localidades con el 40 % de paro en muchos casos y a cuyos Alcaldes y otros dirigentes no se les cae la cara de vergüenza por ello. Claro que, si no se les cae con lo del ERE, con nada más les puede pasar eso.

No es por nada, pero creo que la mayoría de nosotros nos merecemos a quienes nos gobiernan.


domingo, 1 de septiembre de 2013

GARZÓN NO ESTÁ, NI SE LE ESPERA


Esto, según la impagable ley zapaterista de "violencia de género y génera" (Pérez-Reverete dixit) que padecemos, no es más que eso: el asesinato machista de una mujer a manos de su ex novio.

Si eso pasara aquí (de hecho, pasa muchas veces), Ana Blanco abriría el telediario  con la conocida frase: "En Villatempujo de Abajo se ha producido un nuevo caso de violencia de género. El ex-novio de una mujer de 32 años la ha asesinado, junto a  compañeros de su banda musical, con un arma de fuego delante de su familia."

Pero no ha sido en Villatempujo, sino en Corea del Norte. Y estoy por jurar por mis niños que nadie va a salir a la calle en ninguna parte del mundo para denunciarlo. Las cacerolas y las cintas tendrán que esperar a mejor (a peor, mejor dicho) ocasión.

Y dudo mucho que nuestro inefable Juez Campeador aceptase defender en los tribunales internacionales la causa de esa mujer ni la de sus compañeros y familiares enviados a campos de trabajo. Aquí hay poco dinero, poco lustre que dar a la toga, y pocas, muy pocas oportunidades de medrar. Nada que ver con el escaparate que supone perseguir a Pinochet, pedir el certificado de defunción de Franco para comprobar que está muerto o defender a quienes revelan secretos de estado de USA.

Como escribió Montaigne, al que recomiendo vivamente, "Del mismo papel en que un juez ha escrito una sentencia contra un adúltero, rasgará un pedazo para escribir unas líneas amorosas a la esposa de su colega".



Corea del Norte: cantante ex novia de Kim Jong-un fue fusilada

sábado, 17 de agosto de 2013

FONDOS BUITRE Y LA MORALIDAD A LA CARTA

Hace meses ya que el hijo de José María Aznar está trabajando para Cerberus, uno de los denominados "fondos buitre". Pero no voy a hablar de la moralidad de eso en concreto. Cada uno tendrá su opinión. A mí, en principio, no me parece la mejor elección, por así decirlo.

Voy a hablar de esos fondos. Este tipo de fondos, llamados así peyorativamente, se dedica a comprar activos deteriorados: acciones, deuda pública y privada, activos inmobiliarios, carteras de préstamos... para esperar tiempos mejores y realizarlos después con beneficios.

La idea de "fondo buitre" no nos parece loable pero es curioso lo criticadas que son algunas cosas si las hacen los demás y las excusas que muchos nos ponemos cuando las hacemos nosotros.  Si un particular tiene algo de dinero ahora y compra una vivienda  (un apartamento en la playa, por ejemplo) mira, remira, requetemira, regatea y vuelve a regatear. Y no pasa nada. Sabe cómo está el mercado y lo aprovecha estrujando al máximo. Lo haríamos cualquiera. Lo venderemos luego cuando vuelva a subir y lo alquilaremos mientras tanto, si se puede. Y corremos el riesgo de que no suba en muchísimo tiempo y, además, tenemos que mantenerlo en buen estado mientras tanto si no queremos que pierda más valor.Y repito, no pasa nada. No somos un particular "buitre". 

Pero un fondo de inversión, que al fin y al cabo no es más que la suma de las aportaciones de muchos particulares, sí es buitre y solo falta que le pongamos la redundancia de "carroñero". Es cierto que la mayoría pertenecen o están dirigidos por grandes fortunas,a las que se suelen sumar otras más pequeñas y aportaciones particulares atraídas por la rentabilidad y, por supuesto, que deseen correr el riesgo que conlleva este tipo de inversiones. Pero eso no les quita legitimidad ni hace que nosotros, los que no podemos hacer lo mismo porque no estamos a su nivel, seamos mejores que ellos. No lo hacemos porque no podemos, no porque seamos estupendos y benéficos. ¿A cuanto comprarías tú deuda griega? ¿Al 20 % de su valor? ¿al 50 %? ¿Eso no es ser buitre? ¿Y a cuanto compraríamos, por ejemplo, un préstamo de un cliente que meses o años sin pagar? ¿A un 50 %? ¿Un 10? ¿Por nada? Pues sea lo que sea, no deja de ser una inversión legal y que libera a los acreedores de un problema.

Pero para ver lo mal que llevan algunos esto de la inversión privada, no hay más que leer ese panfleto llamado Público.

Además, los "fondos buitre" cumplen la misma misión que los buitres en la naturaleza, que es muy beneficiosa: se quedan con lo que nadie quiere, lo digieren, lo adecentan y lo vuelven a colocar en el mercado, una vez saneado. Y, gracias a ellos, algunas entidades se pueden desprender de activos que ningún particular compra. Su labor es sana. El problema no lo han creado los "buitres". El problema lo hemos creado nosotros, a través de nuestros políticos, que hemos convertido nuestras viviendas en carroña.

Y no solo nuestras viviendas. Como decía antes, este tipo de fondos también compra carteras enteras de préstamos, como podemos ver en prensa. Ya imagino yo qué tipo de préstamos serán esos: de muy difícil cobro y total o parcialmente provisionados, o sea, que ya se han incluido como pérdida posible por lo que cualquier cantidad que se perciba por ellos es un beneficio neto. Por ejemplo, una venta que ha hecho hace poco el Banco Popular.

¿Nos parece mal que existan? Si. ¿Es malo que existan? Es un mal síntoma, pero son útiles. Peor nos debe parecer el que los hayamos hecho necesarios. Sin ellos, ahora muchas entidades financieras o incluso países  enteros seguro que estarían en peor situación de la que están.

jueves, 8 de agosto de 2013

ALFONSINA O EL ELOGIO DEL SUICIDA (I)

Alfonsina Stormi, como quizá algunos sepan, fue una poeta argentina postmodernista de principios del XX. Alfonsina no era de ese mundo ni de esa época, como casi ningún poeta lo es. En este caso más que en muchos otros. Alfonsina fue feminista en una época difícil para serlo. Madre soltera en una sociedad y un tiempo en el que había pocas cosas peores que ser eso. Y defensora de una igualdad entre hombres y mujeres que habría de pasar años para atisbar. Abogó por el derecho al voto femenino, que no llegó a su país hasta al año 1946, ocho después de su muerte. En 2013 se conmemoran 75 desde que nos dejó. O mejor, desde que se quedó con nosotros para siempre.

Porque los suicidas y los poetas nunca se van, aunque quisieran. Y menos si, como pasa muy a menudo, coinciden las dos condiciones en una sola persona. Un poeta siente que está desterrado en este mundo, incomprensible para él y que pocas veces acierta tan sólo a escucharlo apenas. Ha sido abandonado a su suerte, vulnerable, en un mundo de almas corruptas.

El poeta perdona lo imperdonable y admite lo inadmisible porque no se siente herido por lo que hiere a los demás. Se siente morir más por nuestra debilidad que por la suya. Le duele nuestra incapacidad para sentir y se apena por nosotros. Y cuando alguien lo ataca, en vez de despreciarlo, lo compadece. La incomprensión es a lo que se ha de acostumbrar, como un semidios abandonado.

Un poeta nos avergüenza cada día con su capacidad milagrosa a nuestros ojos para engarzar versos, construir obras de arte con las mismas torpes herramientas que los demás, los mortales, usan tan sólo para comunicarse, y a veces de forma tan imperfecta. Pule y desbasta sonidos que en nuestra garganta apenas son guturales y en la suya música.

El poeta flota como alma en pena intentando sembrar en terreno yermo. Y choca, como no podía ser de otra forma, con el mundo de la indignidad y la estulticie. Un poeta es, ante todo, una persona íntegra. Por eso se sabe también que no es de este mundo. No es de extrañar que muchas veces acaben abandonándolo antes de tiempo. Un poeta da, porque cree que es su obligación, sin esperar recibir nada a cambio. Un mortal recibe, porque cree que es su derecho, sin dar nada porque nada tiene.

Padeció durante toda su vida desarreglos mentales, propios casi siempre de las sensibilidades preclaras. Hay inteligencias que no pueden subsistir en nuestro pobre ecosistema. Sólo perviven, con su indolencia salvadora, los lerdos que subsisten creyendo que el mundo no es más que lo visible. Este universo gris es la enfermedad de los poetas, la que los vuelve locos cuando los locos son los otros.

Parte de sus amigos y colegas de profesión se suicidaron también. Eso fue una constante a su alrededor, antes y después de su muerte: Horacio Quiroga y Leopoldo Lugones, por ejemplo. El suicidio fue una vía de escape a alguna de esas almas atormentadas que la rodearon y fue admitido por ella como una solución admisible.

Alfonsina fue poeta del dolor. Y del dolor que produce el amor.

Señor, mi queja es ésta, 
Tú me comprenderás; 
De amor me estoy muriendo, 
Pero no puedo amar. 

Persigo lo perfecto 
En mí y en los demás, 
Persigo lo perfecto 
Para poder amar. 

Me consumo en mi fuego, 
¡Señor, piedad, piedad! 
De amor me estoy muriendo, 
¡Pero no puedo amar!


Publicó su primer libro a los 24 años. Y conocería y sería reconocida por sus iguales, seres también extraterrestres como Amado Nervo o Gabriela Mistral, por citar los más conocidos. También fue distinguida con varios premios en su país, escaso alimento para un alma insaciable, como es siempre la de un poeta. Triste migaja la de los premios, con la que toda  sociedad pretende a veces obsequiar a esos seres superiores, haciéndoles creer que los comprenden cuando la mayor parte de las veces tan sólo los envidian. Envidian su fuerza descomunal para sentir como nadie.

Yo soy esa mujer que vive alerta, 
tú el tremendo varón que se despierta 
en un torrente que se ensancha en río, 

y más se encrespa mientras corre y poda. 
Ah, me resisto, más me tiene toda, 
tú, que nunca serás del todo mío.



Fue presa de la enfermedad maldita del cáncer, que le dejaría secuelas para ella inasumibles. La parte mortal de un ser hecho de luz es más frágil que en los mortales. Operada en 1935 de cáncer de mama, sus consecuencias hicieron un daño devastador más en su mente aún que en su cuerpo.

Se me va de los dedos la caricia sin causa, 
se me va de los dedos... En el viento, al pasar, 
la caricia que vaga sin destino ni objeto, 
la caricia perdida ¿quién la recogerá? 


Una tarde de octubre de 1938, a los 46 años, decidió dejarnos y dejarse. Y se lanzó desde la escollera al mar, a un mundo más cercano al suyo y más real que el nuestro. a un mundo oscuro para nosotros. No para ella. Se despidió escribiendo una carta en la que dejaba orden en sus cosas materiales, otra para su hijo y el último de sus poemas:

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme puestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera,
una constelación, la que te guste,
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes,
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides. Gracias... Ah, un encargo,
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...


Y a partir de ahí, empieza la leyenda. Leyenda en la que se convierten todos los poetas porque lo son desde su nacimiento. Si Mercedes Sosa no hubiera existido, habría que haberla inventado. Nadie como ella cantó a Alfonsina y a su mar, a nuestro mar. A ese mar que llama a todos los seres únicos e inadaptados, que no se sienten en casa en ninguna parte, que levitan, que lloran, que aman como sólo ellos pueden amar, que pelean por ellos y por todos nosotros y que al final, exhaustos, se abandonan con igual fuerza. Poseidón es feliz, y lo envidio, porque alguien le canta cada noche:

Oh mar, dame tu cólera tremenda, 
Yo me pasé la vida perdonando, 
Porque entendía, mar, yo me fui dando: 
«Piedad, piedad para el que más ofenda». 




Hoy he hablado de Alfonsina y de su fin. Otro día hablaré de su fin y el de muchos otros, seres de luz como ella.

miércoles, 7 de agosto de 2013

EL RENACIMIENTO

No nacemos y morimos una sola vez. Entre nuestro nacimiento y nuestra muerte, dichos en propiedad, quien sabe cuántas veces nacemos y morimos. Podría extenderme, hoy que me apetece y estoy inspirado, pero no. Ya lo haré. Sólo quiero deciros que yo sí soy consciente de haber nacido más de una vez y estoy seguro de que lo he hecho más veces sin saberlo. Y también he muerto varias veces. Mueres cuando renuncias. Y yo sé que he renunciado. Hay muertes que merecen la pena y las aceptas con gusto. Y las compensan esos otros nacimientos con los que de vez en cuando te obsequia la rutina y la existencia.

Casi todos mis otros nacimientos conocidos, tres o cuatro, tienen que ver con mis hijos o con mis padres. En eso no soy original, seguro. En el caso de otros, quizá tengan también que ver con médicos o con accidentes. Yo, no. Y toco madera.

Mi último nacimiento fue hace dos noches. Acosté a mi hijo pequeño y, como casi siempre me pide de un tiempo a esta parte con sus inocentes 6 años, me tumbé un momento junto a él. Como cada día, hasta que lo invade el sueño y puedo retirarme reptando como un espía.

Aun no le había llegado ese momento dulce cuando, acurrucándose junto a mí, me dice:

-¿Puedes quitar el brazo?

-Pues no puedo, cariño – le contesto-. Pero me lo puedo cortar si quieres.- Un sentido del humor muy propio de mí.

Y con una lógica aplastante, propia de su edad, y que ojalá no le abandonase nunca en este mundo ilógico y disparatado, me pide:

-No, no te lo cortes. Te morirías. Y yo no quiero que te mueras. Eres un papá genial.

Y en ese momento sentí que volvía a nacer. Vi de nuevo la luz que me bañó el día de mi alumbramiento. Y noté que la vida, que durante unos días me estaba abandonando por momentos (será el calor, no le demos más vueltas), recorría de nuevo mis venas y marcaba con fuerza, de nuevo, la dirección y el propósito de mi existencia, por si flaqueaba y tenía intención de olvidarlo.

Sé que no hay nadie mejor que un hijo en quien volcar tus anhelos. Y no hay vida más perdida que la que uno dedica tan sólo a sí mismo. ¡Que pobre es el que no tiene otro objeto de adoración que el que le observa desde el espejo!


Gracias, hijo, por regalarme la vida una vez más. Espero merecerla.

viernes, 19 de julio de 2013

TODOS QUEREMOS SER VICENTE DEL BOSQUE

Hay mucho aficionado al fútbol que se conoce de carrerilla las alineaciones habituales de nuestra Selección y que, por supuesto, se siente perfectamente capacitado para opinar y tener su propia alternativa a don Vicente. Y eso, sin haber visto, casi seguro, ni un partido ni medio de los equipos del barrio o pueblo en el que reside. 

En política pasa igual: estamos todos muy preocupados, y no es para menos, por la situación general del país. Mucho. Que si la corrupción, que si el paro, que si el sistema financiero... Como digo, con mucha razón. En este mundo globalizado, a todos nos llegan las consecuencias de estos "tsunamis" sociales y económicos y tenemos perfecto derecho a opinar y preocuparnos. Faltaría más.

Pero hay veces en las que el bosque no nos deja ver los árboles. Si, he dicho bien. Cuando empecé en esto de UPyD me llamó la atención el hecho de que se comenzara haciendo lo que yo llamo "política de proximidad", o sea, municipal. Y me dije "claro, viviendo en un pueblo, lo normal es que empiecen con las cosas del terruño que deben ser importantísimas (para ellos)". No te vas a preocupar de la firma del Tratado de Lisboa, me dije. A mí, que acababa de venir de Madrid, ciudad para mí cercana y entrañable a la vez que cosmopolita y universal, en la que cualquier cosa que sucede en cualquier parte del mundo nos parece información local, me parecía raro tener que ocupar tiempo en cosas bastante intrascendentes, pensaba yo, como saber que ha pasado en el pleno del Ayuntamiento de Bétera. Vamos, el centro del mundo, según los últimos apuntes que se conservan de Galileo de puño y letra.

Pero ahora me he dado cuenta de que las casas se empiezan por los cimientos, y no por el tejado. En esta época, precisamente, echo de más por estas tierras y en muchos compañeros, sobre todo nuevos pero algunos menos nuevos, poco interés en problemas cercanos y más preocupación en cosas que no nos son ajenas, por supuesto, pero sí que son de nivel bastante más amplio al que nos deben ocupar en nuestros Consejos Locales, Delegaciones, Delegaciones Comarcales o, incluso, Territorial. Para empezar, me declaro culpable el primero, como he dicho antes.

Los Ayuntamientos de esta Comunidad, con honrosísimas excepciones, viven muy poco pendientes de UPyD, para nuestra desgracia. Y no es justo porque UPyD debe ser una mosca de esas que todos saben que día sí y día también critique, denuncie, apoye, valore, opine, difunda, refuerce o simplemente comente. UPyD debe tener (y de hecho tiene, no hay más que ver los programas electorales) opinión sobre todo. Y nuestra labor es difundirla aprovechando para ello las irregularidades del terreno próximo. Somos los transmisores de esas ideas. Debemos ser ojos, oídos, manos y boca de UPyD. No hay nadie más detrás de nosotros. Somos... los que somos, pero debe parecer que somos aún más y debemos multiplicarnos. Y el ejemplo del Grupo Parlamentario del Congreso deberían servirnos de mucho.

Los últimos días he leído (me he bebido, en realidad) el libro sobre Gregorio Ordóñez. Era político de, por y para San Sebastián. Incluso su labor como Diputado en el Partamento vasco fue casi monotemática sobre su ciudad. Cada mañana, con las herramientas que entonces había, se las arreglaba para difundir su opinión (no me atrevería a decir que siempre fuera la del PP) a los medios de comunicación de modo que casi todo el mundo se desayunaba con el "a ver qué dice hoy Gregorio Ordóñez de esto". Porque tenía que hablar siempre de todo. Y los resultados de esa política fueron espectaculares: caló el mensaje porque cualquier cosa que se apoya con la verdad y en el esfuerzo cala aun en el desierto. Trabajo, trabajo y más trabajo.

Y es lo que hay que aprender: que cada uno de nuestros Ayuntamientos debería conocerse al dedillo la lista de afiliados de UPyD que tenga la desgracia de tener en su localidad. Por la molestia que debe suponerles eso. Tanto o más que se la conocen en nuestros propios ámbitos administrativos internos, lo que, por otra parte, no es tan difícil teniendo en cuenta que, por ejemplo, ni siquiera hay establecido algo tan normal, positivo y deseable como una reunión rutinaria de nuestra plana mayor con los nuevos afiliados que sirviera de recibimiento/conocimiento mutuo/motivación/apoyo/agradecimiento/puesta a disposición, etc. Pero esto es harina de otro costal. Y cada cosa a su tiempo. ¡Organización!

Y nuestros convecinos igual, por supuesto. Se puede aprovechar para hacer política la hora de recoger los niños del cole, de ir a comprar, de tramitar una licencia en el Ayuntamiento, de esperar en el médico y hasta de sacar el perro a pasear (doy fe de esto último). Las caravanas son un medio más. Pero debe haber otros.

Vuelvo al símil futbolístico. Cada uno de nosotros debe ser un perro de presa de nuestros muy amados consistorios, un defensa tobillero. Con el debido apoyo de nuestras estructuras, por supuesto, que están para formarnos, guiarnos, aconsejarnos y apoyarnos. Además de para criticarnos si nos salimos de madre. Aunque el número de veces que nos salgamos de madre será siempre inversamente proporcional a lo bien que se haga lo anterior.

Como dije en otro artículo, somos UPyD siempre. En lo público y en lo privado. Y cualquiera de nosotros puede hacer política igual de efectiva interviniendo en un pleno como en una charla con amigos. Debemos ser como los médicos, por ejemplo, a los que todo el mundo pregunta en una reunión su opinión sobre tal o cual dolencia. Nuestros amigos y familiares nos han de ver como punto de referencia para preguntarnos lo que deseen. Y ya si podemos dar una contestación sería la pera.

Como decía antes, hay mucha gente preocupada por lo global pensando que el salto de afiliado raso a Diputado Nacional esta chupado aquí. Pues no. Aquí debería estar mas caro que en ningún sitio, que sería muy buena señal del nivel de preparación de todos nosotros. 

Aun recuerdo a un compañero de trabajo nuevo que llegó un día a la oficina. Maqueado con sus mejores galas como un guardaespaldas de Obama. Un auténtico JASP. Entró al despacho de mi jefe para la preceptiva presentación y asignación de tareas. Pues bien, cuando salió, me preguntó, visiblemente contrariado, donde estaba la Caja nº 5, que le habían dicho que tenía que ocupar. Yo apenas pude contener la sonrisa porque me lo veía venir. Mi jefe me dijo después que el chico en cuestión le había asegurado que el nivel que él tenía era para empezar desde ya a ver operaciones de activo, no importaba la cantidad, porque era lo que había dado en la Universidad y en no sé qué Master del Universo. Y que el se veía en un par de años, como mucho, capacitado para ser subdirector de una oficina como la nuestra (13 empleados y un volumen mas que importante). El tiempo demostró que no tenía razón, como suele pasar. Está muy bien tener ambiciones pero siempre hay que saber el suelo que pisas.

Don Vicente del Bosque, al que he tenido el privilegio de ver jugar en el Madrid, no empezó de seleccionador, como es bien lógico. Comenzó en un filial de la U.D. Salamanca y siguió en las categorías inferiores del Real Madrid, demostrando así que desde el Reino de León se puede llegar a dominar el mundo, si, pero siempre pisando terreno firme y no dando saltos mortales. Que alguno va sin red por ahí y luego pasa lo que pasa.

miércoles, 10 de julio de 2013

LA LOCA AGUIRRE

Esperanza está inquieta y lo peor es que inquieta al resto de su partido. Ahora, para el PP son tiempos de zozobra porque la tormenta que se avecina es bien negra, prieta de rayos y truenos. Y desde Aguirre no recibe, precisamente, tranquilidad.

Esperanza no ha sido una "outsider" pero sí es cierto que tiene ideas propias y siempre ha sido difícil ponerle un calificativo en su partido, aparte de liberal. No ha pertenecido nunca, que yo sepa, al Comité Ejecutivo Nacional. Las primeras hojas podridas de la rama Gürtel se cortaron en Madrid de la mano de Aguirre. ¿Una poda quirúrjica de cara a la galería? No diría que no, pero en otras partes, como en Valencia, por ejemplo, no se hizo ni eso.

He admitido muchas veces que viviendo en Madrid voté a Esperanza Aguirre. Y a otras listas del PP. Y no digo que no volvería a hacerlo (en el caso concreto de Aguirre) en determinadas circunstancias. Siempre afirmo que votar entonces al PP en Madrid no era lo mismo que votar al PP en Valencia, ni remotamente parecido. Allí las alternativas eran (y son) horrendas y aun no existía nada mejor ni de lejos. Fue al llegar aquí cuando vi en el PP a un partido con muchos trepas, antidemócratas, chulos, embusteros y... no sigo. Igual allí me engañaron, no lo sé. Pero es que aquí no engañan a nadie, se los ve venir a la legua.

Ahora Esperanza aparece indignada por los escándalos de presunta corrupción en su partido y yo atisbo tormenta: si no hay nada que le afecte directamente, me parece que se desmarcará lo antes posible de todo y de todos y embestirá cual Miura contra los posibles corruptos que encuentre a su paso. Creo que es leal, pero más a las ideas que a las personas. Repito que quizá me engañe y tenga que comerme mis palabras pero no me importa, he cometido errores más gordos.

Ahora ha hecho 10 años del llamado "tamayazo". Aunque a mucha gente le sonará, no pasa nada por recordarlo resumido: 1993, Elecciones Autonómicas en Madrid. Gana, como casi siempre en Madrid, el PP, pero no con mayoría absoluta, por lo que el pacto IU-PSOE estaba cantado. El día de la investidura del más que mediocre Rafael Simancas (PSOE), dos de sus diputados, Tamayo y Sáez, no acuden a votar. Resultado, no es investido. Oficialmente, Tamayo y Sáez no están de acuerdo con el pacto con IU. Extraoficialmente, todo es posible. Por supuesto hay rumores, declaraciones, testigos... que dicen que los dos llamados "tránsfugas" estaban comprados.

Para Aguirre, la solución más fácil hubiera sido admitir directamente en su seno a los tránsfugas, o "desactivarlos" y gobernar en minoría. Pero no hizo eso. Ante la seguridad de que todo su mandato iba a estar revestido de sospecha, optó por lo más democrático: volver a convocar elecciones. Con ellas, el pueblo madrileño demostró no creer ni una palabra de lo que decían PSOE ni IU, a pesar de, como digo, declaraciones de todo tipo en las que se hablaba de corrupción para comprar a los dos cargos recién electos.

Arriesgó mucho y le salió bien... como le podría haber salido mal. Para ella, la sombra de la sospecha no era una opción. Según dicen incluso muchos de sus detractores, ella no estuvo jamás en ese complot. Hay muchas veces que los "segundones" creen hacer un favor al líder recurriendo al "todovale". Y esa recién elegida lideresa no quiso aprovecharse de las presuntas irregularidades o divisiones o lo que sea. No. Aguirre, salvo que yo esté muy equivocado, no es de esa madera. 

Con aquellas elecciones repetidas, que ganó de nuevo y con mayoría absoluta, Aguirre dio la palabra al pueblo, que es lo que toca. Excelente ejemplo que valorar y del que, por desgracia, algunos no han aprendido nada.

  Un documento revela que el ‘tamayazo’ fue un complot de empresarios y políticos