viernes, 16 de octubre de 2026

La servil e interesada obediencia de Mónica García a la OMS

 Publicado en Minuto Crucial el 12/05/2026

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha convertido la gestión del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius en un nuevo episodio de subordinación acrítica a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Recién incorporada al Consejo Ejecutivo de este organismo en mayo de 2025, García no ha dudado en ofrecer territorio español como solución logística para un problema que podría y debería haberse resuelto en Cabo Verde o en otro punto más cercano. España se limita, en teoría, a facilitar el traslado de viajeros a sus países de origen, operación que perfectamente podía coordinarse desde las instalaciones de Praia sin exponer a Canarias ni al sistema sanitario nacional.

El crucero, con unos 140 pasajeros y tripulantes de múltiples nacionalidades, quedó retenido frente a Cabo Verde tras confirmarse tres muertes y varios casos de hantavirus. Cabo Verde, con recursos limitados, se negó a permitir desembarcos masivos, una decisión comprensible desde el punto de vista de la soberanía sanitaria. Sin embargo, en lugar de presionar para que la gestión se mantuviera en origen o se distribuyera entre los países con mayor capacidad de los afectados, España aceptó acoger el buque en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife). La ministra justificó la decisión como “coordinación internacional” bajo directrices de la OMS, ignorando que esta participación va más allá de una simple escala humanitaria.

Aquí surge la pregunta incómoda: ¿qué intereses ocultos mueven al Gobierno y a la ministra para agradar y obedecer tan diligentemente a la OMS? García, conocida por su feroz oposición a Isabel Díaz Ayuso durante y después de la pandemia de coronavirus, cuando la acusó reiteradamente de mentir sobre recursos y gestión, parece aplicar ahora un doble rasero. Mientras criticaba cualquier autonomía en la gestión de la COVID, en esta crisis se pliega sin fisuras a las recomendaciones de un organismo supranacional que, en otras latitudes, genera legítimas suspicacias por su opacidad y agenda de centralización sanitaria global. Su puesto en el Consejo Ejecutivo no es casual: España regresa tras 20 años y García lo presenta como un logro, pero huele más a peaje político que a defensa del interés nacional. Y a prepararse un futuro después de las previsibles derrotas electoral de la izquierda en 2027.

La hipocresía se agrava con la actitud de Marruecos, también miembro de la OMS. Las autoridades marroquíes denegaron el aterrizaje y repostaje a un avión medicalizado que trasladaba pacientes graves desde Cabo Verde hacia Países Bajos. Este rechazo, pese a las supuestas obligaciones del Reglamento Sanitario Internacional, no generó la misma presión diplomática ni mediática que se ejerce sobre España. Mientras Marruecos protege su territorio sin complejos, el Gobierno español abre sus puertas y puertos, asumiendo costes logísticos, sanitarios y de imagen. Los españoles a bordo unos 14, harán cuarentena en el Hospital Gómez Ulla de Madrid. La actuación es correcta pero la información a la Consejería de Sanidad de Madrid ha sido nula. El resto de pasajeros serán repatriados desde Tenerife bajo un dispositivo costoso coordinado con la OMS y Tedros Adhanom, su Director General.

Esta crisis revela un patrón preocupante: priorizar el multilateralismo y la “salud global” por encima de la prudencia nacional. Facilitar el traslado desde Cabo Verde era viable. Elegir Canarias expone innecesariamente a un archipiélago vulnerable y dependiente del turismo y genera alarma social. La ministra, lejos de defender una gestión soberana y proporcional, actúa como avanzadilla de la OMS en Europa, ofreciendo incluso a España como intermediaria en acuerdos pandémicos.

En definitiva, la actuación de Mónica García no responde a una emergencia insalvable, sino a una voluntad política de alineamiento que cuestiona su independencia. En tiempos de desconfianza hacia las instituciones globales, someterse sin condiciones solo erosiona la credibilidad nacional y pone en riesgo la salud pública española por complacer a Ginebra. ¿Por qué?

María Jesús Montero y el retrovisor del PP

 Publicado en Minuto Crucial el 05/05/2026

El PSOE ha iniciado la campaña para las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo de 2026 con María Jesús Montero, ex ministra de Hacienda y ex vicepresidenta primera del Gobierno, como candidata a la presidencia de la Junta. El acto central de arranque tuvo lugar el 30 de abril en Granada, donde Montero, arropada por el cantante Miguel Ríos, comprometido históricamente con el PSOE pese a los casos de corrupción del partido en su tierra, transmitió un mensaje de “alegría” y reivindicó una “Andalucía progresista”. Al día siguiente, 1 de mayo, participó en la manifestación de Málaga junto a Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, integrando el Día del Trabajo y el comienzo de la campaña.

La estrategia socialista se centra en la defensa de los servicios públicos, especialmente la sanidad. Montero presenta las elecciones como un referéndum entre dos modelos: el PSOE como garante de lo público frente al PP de Juan Manuel Moreno, al que acusa de recortes y deterioro sanitario. Promete garantizar atención en atención primaria en un máximo de 48 horas y revertir el supuesto colapso.

Olvida a propósito que fue consejera de Salud durante nueve años (2008-2017 aproximadamente), periodo en el que se recortaron 1.500 millones en inversión entre 2009 y 2013, se precarizó el empleo (según el sindicato SATSE) y se manipularon las listas de espera. Como contraste, la inversión sanitaria ha crecido desde los 9700 millones de 2018 a 16.200 de 2026, con unas listas de espera que sí deberían haber mejorado y aún no lo han hecho. También olvida que su modelo en otros lugares que gestionan los socialistas, como Cataluña, es absolutamente diferente a lo que defiende en Andalucía. En Cataluña hay sólo 8 hospitales públicos de gestión pública y 60 también en el sistema público pero de gestión privada, justo lo que critica del Gobierno de Juanma Moreno. Y contra eso no hay ni un reproche, en un ejercicio de hipocresía mayúsculo.

Los sondeos para Montero son claramente desfavorables. La media sitúa al PP de Moreno en el 42-43% de los votos, cerca de la mayoría absoluta (53-57 escaños de 109). El PSOE obtendría entre el 23-26%, lo que se traduciría en 27-29 diputados, por debajo de los 30 de 2022, su peor resultado histórico. Algunas proyecciones internas lo sitúan en 25-27 escaños. Vox se consolidaría como tercera fuerza (13-15%), mientras la izquierda fragmentada tendría peso limitado.

La idoneidad de Montero como candidata genera debate. Sus defensores valoran su trayectoria como consejera de Sanidad y Hacienda, su formación médica (aunque su plaza es administrativa) y experiencia nacional. Sin embargo, muchos la ven como continuidad del sanchismo, asociada a la corrupción, cesiones a los separatistas y al incumplimiento de presentar presupuestos generales del Estado durante tres años. Su perfil nacional podría alejarla de un electorado andaluz que valora la gestión económica y estable de Moreno. Algunos sectores del PSOE-A ven su designación como imposición de Ferraz aunque no se espera ninguna voz crítica, al menos de momento.

El 1 de mayo, UGT y CCOO celebraron su manifestación central en Málaga, destacando la crisis de vivienda por el turismo. Miles de personas reivindicaron salarios, vivienda asequible y protección de servicios públicos. Las críticas de los líderes sindicales (Unai Sordo y Pepe Álvarez) se dirigieron principalmente contra el Gobierno autonómico del PP (especulación, fondos sin ejecutar), más que contra el central de Sánchez.

La presencia de Yolanda Díaz y Montero en la cabecera dio un claro tono político. Esta asimetría no es casual. Los sindicatos mantienen una relación estrecha con el PSOE. El Gobierno de Sánchez ha multiplicado las subvenciones: de 8,9 millones anuales en 2018 a 32 millones en 2025 (casi cuadruplicar), más otras ayudas, superando los 100 millones en total desde 2018. Principalmente benefician a CCOO y UGT.

En resumen, todo está relacionado: la manifestación en precampaña, el foco crítico en el PP autonómico y la financiación a sindicatos configuran afinidades evidentes. La asociación PSOE-sindicatos es una UTE movida por intereses mutuos exclusivamente financieros. El PSOE afronta una campaña difícil, con una candidata que capitaliza la sanidad pero arrastra la fatiga del sanchismo. El resultado del 17-M dependerá de si los votantes ven en ello una defensa real o un entramado que no resuelve sus problemas cotidianos de vivienda, salarios y servicios públicos.

El futuro parece complicado y se avecina un batacazo como el de otra exministra, Pilar Alegría, en Aragón. Si esto se confirma, quizá pasemos de 36 años de socialismo en Andalucía a otra etapa similar del PP, como ya sucede en otros lugares, Galicia, Castilla y León o Madrid, donde los populares aceleraron hace mucho y ven al PSOE muy lejos por el retrovisor.

APAGÓN

 Publicado en Minuto Crucial el 30/04/2024

El apagón producido el 28 de abril de 2025, que dejó a España y Portugal sin electricidad durante horas, afectando a millones de personas, paralizando transportes, hospitales, centros de datos y la economía en general, no fue un “accidente imprevisible” ni un simple fallo técnico aislado, sino la consecuencia lógica de una política energética ideologizada, impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, que priorizó un modelo basado exclusivamente en energías renovables intermitentes mientras despreciaba y programaba el cierre progresivo de la energía nuclear, la fuente más estable, fiable y descarbonizada que tenemos en España.

El pasado lunes, el Grupo Popular en el Congreso de los Diputados organizó una jornada de análisis en la Sala Constitucional, bajo los retratos de los siete padres de la Constitución y el cuadro El abrazo, de Juan Genovés. Tuve la ocasión y el honor de asistir gracias a la asistente del diputado Guillermo Mariscal, Arancha Santana, que tuvo a bien aceptar mi solicitud. Desde aquí, muchas gracias por concederme la oportunidad.

La sesión, presentada por Alberto Núñez Feijóo y con la presencia de varios diputados del PP, reunió a expertos de primer nivel. Los ponentes fueron Manuel Fernández Ordóñez (The Good MAFO), Alfredo García (Operador Nuclear), Javier Revuelta (responsable de AFRY Management Consulting), Ester Jara (de la patronal siderúrgica), Armando Layna (sector de centros de datos) y Jesús Gil (coordinador de Seguridad y Emergencias de Madrid). La charla fue dinámica y didáctica, y las conclusiones resultaron meridianas: hubo un responsable directo —el Gobierno, a través de Red Eléctrica de España (REE)— y es urgente revertir el calendario de cierre de las centrales nucleares.

Los informes técnicos, incluido el del panel europeo de expertos de ENTSO‑E, describen un fenómeno de sobretensión rápida e incontrolada que provocó oscilaciones, desconexiones en cascada y la pérdida de hasta 15 GW de generación en pocos segundos. El incidente se produjo en un contexto de alta penetración de renovables —solar fotovoltaica especialmente—, baja demanda y, sobre todo, escasa inercia en el sistema. Las renovables basadas en inversores no aportan la estabilidad rotacional que sí proporcionan las turbinas de las centrales nucleares, de gas o hidroeléctricas convencionales. Cuando surgió la perturbación, el sistema carecía de la capacidad de amortiguación necesaria para evitar el colapso.

Algunos de los ponentes, con décadas de experiencia en el sector nuclear, subrayaron en la jornada que este tipo de vulnerabilidades no son inevitables. La nuclear ofrece potencia base continua, controlable y con gran capacidad de proporcionar servicios complementarios de tensión y frecuencia. Precisamente lo que faltó aquel 28 de abril. Alfredo García ha insistido repetidamente en que la nuclear es “oro” para industrias que requieren suministro constante, como los centros de datos, y así lo confirmó Armando Layna.

El informe aprobado a instancias del PP en la Comisión de Investigación culpa al Gobierno, a Red Eléctrica y al marco regulatorio de fallos estructurales y de haber ignorado avisos técnicos previos. Aunque los informes gubernamentales hablan de responsabilidad “multifactorial”, la realidad es que el modelo energético diseñado por el Ejecutivo —reflejado en el PNIEC— ha empujado el sistema hacia un extremo de intermitencia sin garantizar las herramientas de respaldo y estabilidad necesarias. Aunque el Gobierno no asuma responsabilidades, tácitamente sí que lo está haciendo desde el día siguiente al apagón, dado que desde entonces han diseñado un sistema “reforzado” en el que están primando en el mix energético la producción de energías de potencia firme —nuclear, hidroeléctrica y gas— en detrimento de las renovables. ¿Es una autoacusación encubierta?

El Gobierno de Sánchez mantiene el calendario de cierre de las centrales nucleares acordado en 2019: Almaraz en 2027‑2028, Ascó y Cofrentes hacia 2030‑2032, y Trillo y Vandellós II en 2035. Esta decisión, reforzada en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, responde más a presiones ideológicas de sectores ecologistas y aliados parlamentarios que a criterios técnicos o económicos. España se ha convertido en uno de los pocos países europeos que persiste en abandonar la nuclear mientras el resto —Francia, Suecia, Finlandia, Polonia— la mantiene o amplía como pilar de la descarbonización. Alemania está pagando muy cara su desnuclearización y su entrega al gas ruso, y ahora está incluso quemando carbón con el apoyo de… ¡los Verdes!

Este desprecio tiene consecuencias directas. La nuclear genera alrededor del 20% de la electricidad española, con un factor de carga superior al 90%, emitiendo prácticamente cero CO₂ durante su operación y proporcionando la inercia y los servicios de ajuste que las renovables no pueden ofrecer de forma natural. Su cierre progresivo obligará a sustituirla con más gas o con renovables, que requerirán ingentes inversiones en almacenamiento y redes, además de aumentar la dependencia exterior y la volatilidad de precios.

Los expertos de la jornada coincidieron en que mantener y ampliar la vida útil de las nucleares no solo es compatible con la transición ecológica, sino imprescindible para garantizar la seguridad de suministro. Javier Revuelta, desde la consultoría técnica, y Ester Jara, desde la industria siderúrgica intensiva en energía, alertaron de los riesgos para la competitividad industrial. Un sistema frágil como el actual expone a España a nuevos incidentes y a precios más altos para consumidores e industrias.

Feijóo fue contundente al inaugurar la jornada: el apagón fue “el resultado directo de una política energética ideologizada”. Apuntó directamente al Gobierno, a las ministras de Transición Ecológica —Teresa Ribera y Sara Aagesen— y a la presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor. Ninguno ha asumido responsabilidad alguna. Mientras Red Eléctrica se defiende argumentando que cumplió la normativa y las eléctricas devuelven las acusaciones, el PP sostiene, avalado por los informes técnicos más solventes, que la culpa última recae en quien diseña el modelo: un Gobierno que ha sometido la planificación energética a criterios políticos en lugar de técnicos.

El contraste con otras legislaturas es notable. Durante gobiernos anteriores, se transitó por una “tierra de nadie” en materia nuclear, sin atreverse a levantar la moratoria ni a apostar claramente por esa energía. Hoy, Feijóo parece haber cambiado el rumbo y defiende decididamente la nuclear como parte esencial del mix energético. Ojalá también, más adelante, cuando gobierne, decida acabar con esa moratoria y volver a la construcción de nuevas centrales, aunque solo sea para prever el futuro cierre de las actuales y su sustitución, una vez prorrogado su uso hasta lo que sea técnicamente posible y seguro.

La conclusión evidente es que hay que corregir el rumbo. Un año después del apagón, las lecciones están sobre la mesa. España necesita un sistema eléctrico robusto, con generación base fiable, capacidad de respuesta rápida y planificación realista. Mantener las centrales nucleares no es un capricho del pasado; es una necesidad del presente y del futuro. Revertir su cierre previsto, extender su vida útil donde sea técnicamente viable y planificar nuevas unidades modernas es la forma más racional de evitar nuevos “ceros energéticos” y de asegurar un suministro asequible, estable y descarbonizado.

Sin duda, ignorar las conclusiones de los ponentes, como parece empeñado el Gobierno actual, no solo desprecia la evidencia técnica expuesta por los expertos, sino que pone en riesgo la seguridad nacional, la industria y el bienestar de los ciudadanos. El abrazo simbólico de Genovés en la sala del Congreso debería recordarnos que, en momentos de crisis, la unidad pasa por anteponer el interés general —y la realidad física del sistema eléctrico— a dogmas ideológicos. Revertir el cierre nuclear no es una opción; es una obligación para un país serio.

MI ESTANCIA EN UN PUTICLUB DE CATEGORÍA.

 Publicado en Minuto Crucial el 24/02/2024

Lo prometido es deuda. Os dije hace unos días, por medio de redes sociales, que iba a contaros mi experiencia en un lupanar, uno de esos lugares donde los socialistas se sienten mejor que en su casa, y aquí me tenéis haciéndolo a modo de artículo de opinión en Minuto Crucial.

Tendría sobre 16 o 17 años. Por aquel entonces estaba trabajando, porque yo empecé como botones en Caja Madrid a los 16, como alguno bien sabe. En la dirección de aquella oficina había dos tipos: un director y un subdirector, a cuál más chulo y prepotente, socios en muchas cosas dentro y fuera del trabajo, tal y como supe después.

El subdirector, de nombre Justo, me dijo que cogiera un taxi y me fuera a una dirección de la calle Capitán Haya. Allí debía recoger el DNI del director, que se lo había dejado el día anterior en el domicilio en el que ambos habían estado. Supuse que sería un despacho, oficina, empresa o algo parecido.

Cuando me presenté en ese lugar, uno de esos portales señoriales con portero uniformado, éste me miró de arriba a abajo. Al preguntarme a qué piso iba y responderle, abrió un poco más los ojos; además, creí ver el leve esbozo de una sonrisa. De modo que subí y llamé al timbre. Fue entonces cuando me abrió una señora estupenda, supongo que recién entrada en los cuarenta, y como respuesta le dije que venía de parte de Fulanito a recoger algo que se había dejado Menganito.

En ese momento, me franquea el paso invitándome a sentarme en el sofá y esperar. Mientras lo hago, otra señorita pasa por el salón dedicándome una mirada apreciativa junto a una sonrisa extraña. Justo ahí es cuando me doy cuenta de que ese lugar no parecía una oficina, que era adonde creía que iba, pero tampoco tenía claro lo que era. En muchas cosas, a esa edad, estaba bastante verde.

A los cinco minutos, aparece la primera señorita llevando un sobre con el DNI dentro. “Bueno, pues aquí tienes. Vuelve cuando quieras”. Y me guiña el ojo... Así que me fui pensando en para qué querría yo querer regresar allí. Pero luego, durante el trayecto, y con algo de imaginación, deduje inmediatamente dónde había estado. Para mí, era algo incomprensible que dos tipos como aquellos, que presumían tanto de sus mujeres e hijos, a quienes alguna vez había visto por la oficina, frecuentaran esos lugares.

Como aprendí al poco tiempo, también eran sinvergüenzas y ladrones, por simplificar. El director, en concreto, Manuel Montoro Martín, tenía por aquel entonces una discoteca en AZCA, adquirida de forma extraña. Este tipo convencía a clientes para que pidieran préstamos que, en realidad, eran para financiarse él. Supongo que a cambio de favores claro. Yo acababa de salir del instituto y ese mundo laboral y social me parecía completamente ajeno y desconocido. De todos los chanchullos, él salió bien parado porque no se le pudo probar nada por mucho que se intentó. El subdirector, en cambio, que en el fondo era un pobre infeliz como supe luego, acabó mal. Despedido y alcoholizado, aparecería un día muerto en la calle años más tarde.

Como estaba contando, llegué a la oficina y el director estaba ocupado, de modo que le di el sobre al subdirector. Al llegar la hora de cerrar y no haber ya clientes, salieron ambos del despacho charlando entre risas y, al verme, el primero dijo: “Así que has mandado a Alfonso. ¡Pues vaya, ja, ja! De haberlo sabido, habría llamado yo para que le hicieran un buen recibimiento de mi parte, ja, ja, ja…”. Todos se rieron menos yo, que enrojecí hasta la raíz del pelo, haciendo como que sonreía. Siempre he sido algo tímido, pero entonces lo era exageradamente.

Ese día volví a casa agradeciendo a los dioses hasta el infinito, y aún lo hago, que el impresentable director putero no hubiera sabido antes que iba a ser yo quien iría a por su DNI. No quiero ni imaginarme el ridículo tan espantoso para mí en el que todo habría acabado. Y hasta aquí mi historia con las casas de meretrices. Quedo a la espera de leer las vuestras.

EL MOTORISTA

Publicado en Minuto Crucial el 08/10/2024

Hace poco se le recordó a Sánchez el paralelismo entre el nombramiento de Escrivá como gobernador del Banco de España y la anterior designación de un ministro para el mismo cargo. Resulta que el precedente más inmediato está en el franquismo, lo cual ya no nos parece ninguna sorpresa en cuanto a los comportamientos de Sánchez. El mismo tinte totalitario estamos viendo en el nombramiento de los máximos directivos de organismos y empresas públicas. Son ya decenas los que están ocupados por amigos y afines al “gran jefe”.

Pero no es el único parecido, aunque sea importante. Otra cosa en la que también se parece Sánchez a Franco es en el motorista. Los más viejos del lugar recordamos a ese personaje entrañable que, procedente del Pardo y portador del cese firmado por el Generalísimo, llegaba al ministerio de turno para comunicar oficialmente al titular que dejaba de contar con la confianza del Jefe del Estado.

Pues bien, en vísperas del 41º Congreso Federal del PSOE, que se celebrará en Sevilla en noviembre, el motorista de Sánchez está haciendo horas extras. Para empezar, ya se lo ha mandado oficialmente a Luis Tudanca, secretario general del PSOE de Castilla y León. A Tudanca le han suspendido el proceso de primarias para el congreso regional del partido con la excusa de que debe esperar al citado Congreso Federal. En la práctica, esto significa que Sánchez necesita más tiempo para montar otra candidatura que podría estar encabezada por la ministra de Igualdad, alguien más afín al Jefe. Y no es que Tudanca no lo sea, que lo fue desde antiguo, sino porque lo que busca Sánchez no es afinidad, sino seguidismo incondicional y eterno. Resulta que Tudanca, en lo referente al “cuponazo catalán”, ya ha mostrado su oposición, por lo que ha sellado su destino en el PSOE castellanoleonés.

La próxima parada del motorista, más o menos declarada, está más cerca de Moncloa. Juan Lobato padece el “síndrome de Madrid”, del que adolece no solo él, sino todo el PSOE de la Comunidad y de la capital de España. Dicho síndrome se llama inutilidad. Y es que aquí da igual que pongan como candidato a Lobato, a Lobezno o al mismísimo Deadpool. Madrid ha sido un cementerio electoral de líderes socialistas desde 1991 en la capital y desde 1995 en la Comunidad. Pero no es el fracaso lo que más duele a Sánchez, como veremos más adelante: Juan Lobato, al igual que Tudanca, también ha mostrado tímidamente sus reservas con el “cuponazo” y con la amnistía, y eso es digno de que Sánchez le envíe a un ejército de motoristas. Así que, como suele decirse, a Lobato le están segando la hierba bajo los pies. Como ya dejé escrito, el muñidor de todo lo que pasa en Madrid es Rafael Simancas, fervoroso sanchista, por lo que es seguro que ya esté maniobrando para colocar al casi nonato Lobato donde no moleste y nombrar al enésimo fracasador oficial en Madrid.

El caso de Lambán es singular porque no va a necesitar motorista, pero casi. Lambán dejará el cargo, sobre todo por motivos personales, en el próximo congreso autonómico. Pero, si no lo hiciera, de todas formas sería defenestrado porque su oposición a las políticas de Sánchez es muy sonada. En cualquier caso, la guerra en Aragón está declarada, ya que las federaciones de Teruel y Zaragoza son “lambanistas” y la de Huesca es “sanchista”. Es casi seguro que el oficialismo presentará como candidata a dirigir el partido en la región a la ministra Pilar Alegría. Como sabemos, el Consejo de Ministros es el mayor creador de empleo de España.De aquí salen más puestos de trabajo que desde los servicios regionales de empleo.

Y luego tenemos dos casos singulares, los de Barbón y García-Page. Lo que los hace especiales es que ellos son, junto con Illa y Chivite, los dos únicos presidentes autonómicos que le quedan al PSOE. García-Page es aún más singular porque es el único que lo hace con mayoría absoluta y es más crítico con ciertas políticas de Sánchez que Barbón. Ellos se sienten fuertes porque ganan las elecciones, lo que los hace diferentes a Sánchez, que, aunque es presidente, lo es habiendo perdido. Y si Sánchez odia a los que disienten, aún odia más a los ganadores, sean de otros partidos o del suyo propio. Pero, en estos dos casos, no le va a servir con el motorista; es muy probable que tenga que comerse estos dos sapos, que en sus feudos no parecen tener contestación. Pero no hay que alarmarse: lo de Barbón y García-Page es disidencia controlada. Son utilizados por el sanchismo como pretexto para poder decir que en su partido hay democracia interna y libertad de expresión. La prueba es que ninguno de los dos ha osado montar una candidatura alternativa. A los dos se les va la fuerza por la boca.

De modo que el 41º Congreso Federal del PSOE será, pues, muy “a la búlgara”, es decir, con solo un candidato ungido y aclamado por los delegados, con un previsible 97,5 % de los votos. Se repetirán las imágenes de los socialistas en pie, rompiéndose las manos en aplausos, con María Jesús Montero al frente como “clap” oficial. Desde Sevilla, una vez uniformizada aún más la dirección del partido, se extenderá el sanchismo reverdecido hacia todas las “casas del pueblo” de España, enviando el mensaje conciliador de “o estáis con Pedro o estáis contra el partido”. Y, la verdad, hay pocas “Numancias” dentro del PSOE.

Aún no se han dado cuenta de que, presidiendo solo cuatro autonomías, sin el control del Senado y con la gran mayoría de las grandes ciudades en manos de la derecha, el poder ejercido por el PSOE lo es solo por delegación temporal de los comunistas y nacionalistas, es decir, de los enemigos de España. Han formado una sociedad simbiótica perfecta en la que saben que, sin el otro, no tienen vida. Por tanto, lo que nos ha de preocupar a los españoles es, sean cuando sean las próximas elecciones, esperar para darle un mensaje muy claro a Sánchez en las urnas: que se vaya. Somos nosotros los que tenemos que mandar un motorista a Moncloa. Tendremos que hacerlo para exigirle que saque su colchón de allí y nos deje a los españoles levantar la economía, la educación y la democracia. Y para fortalecer la unidad, el respeto y el orgullo por nuestra historia y por nuestros valores, así como la credibilidad internacional de España.

viernes, 26 de abril de 2024

La fábrica de Rajoy

 Publicado en Minuto Crucial el 25 de abril de 2024

Desde 2017, no ha cesado la izquierda política y mediática de decirlo: Rajoy fue una fábrica de independentistas. Se le critica que su negativa a dialogar con el independentismo le dio unas alas que no tenía. Y eso, claro, ayudado por la sentencia del Tribunal Constitucional que en 2010 había declarado inconstitucionales 14 artículos de ese Estatuto que había dicho Zapatero que iba a aceptar tal como llegara del Parlamento de Cataluña.

¡Qué malo fue el Partido Popular negándose a sentarse y dialogar! A tratar sobre la forma de desmontar el Estado en Cataluña, la manera de expulsar el castellano de allí y los mecanismos necesarios para efectuar una retirada precipitada de todo vestigio español en Cataluña, como la de Zapatero de Irak. Al fin y al cabo, ¿qué le costaba aceptar que la nación catalana siempre ha sido una colonia más de Castilla, que el español es allí una lengua impuesta y que no hay buen catalán que no escupa siempre en dirección a la Puerta del Sol? Pues esta monserga repetida por el PSOE, la ultraizquierda y los nacionalistas de todo pelaje nos la hemos tragado desde entonces muchas veces sin analizar lo que hay detrás. Es el mismo mensaje que nos trasladaron ETA y sus satélites: “La culpa es vuestra por estar aquí. Idos o someteos y nadie saldrá herido. Intolerantes, que sois unos intolerantes.”

Sin embargo, con Sánchez, ahora reina el diálogo y todo es felicidad. Ahora se crean mesas bilaterales, cumbres con mediadores, canales permanentes de comunicación, se les entrega la gestión de Cercanías, se indulta a los “presos políticos”, se impulsa el uso del catalán en Bruselas, se anulan delitos en el Código Penal, se amnistía… Y ya no hay ninguna tensión. Todo es una balsa de aceite. Bien es cierto que no se puede estudiar en castellano en Cataluña, que el Presidente de la Generalidad boicotea al Rey, que los parlamentarios nacionalistas nos recuerdan que “la gobernabilidad de España les importa un bledo”…  Pero, ¿qué son esas gotitas en un océano de concordia, de paz y de entendimiento? Y si hiciera falta, se les entregaría la Agencia Tributaria y la Justicia. Todo sea por la distensión. Eso detendrá sus exigencias y ya no pedirán la independencia, ¿verdad? Y es posible porque, como ha dicho Fernando Savater, lo que quieren los nacionalistas no es salir de España sino que España salga de sus territorios que, en la práctica, es aún mejor para ellos.

Pero volvamos a la “fábrica” y vamos por territorios: Resulta que, en 2016, durante el mandato de Rajoy, los diputados nacionalistas en Galicia fueron 20 (eso, si sumamos el BNG y En Marea, una escisión suya que acudió a las urnas con Izquierda Unida y Podemos). Ahora el BNG tiene 25 diputados. También en 2016, en el País Vasco, PNV y Bildu consiguieron 46 asientos. Hoy son 54. Y en Cataluña, en 2017, Junts, ERC y CUP sumaban 70 diputados, con Ciudadanos como primera fuerza. Hoy son 74.

De modo que, como se ve, la táctica sanchista de la cesión continua favorece el auge del nacionalismo. Eso, impulsado con la importantísima acción que lleva realizando a pico y pala el sistema educativo en esos territorios, especialmente en País Vasco y Cataluña, donde se educa en el odio a todo lo que signifique España, en un discurso lleno de mentiras y manipulaciones. Y, por supuesto, con la intervención inestimable de los medios locales, públicos y privados, regados con dinero público de forma conveniente.

Nos urge echar al sanchismo, que es mucho más que el propio Sánchez. Urge echar al PSOE, urge tomar las medidas legales para impedir que el Gobierno de España dependa alguna vez de partidos regionales que nos odian y urge reformar el Título VIII de la Constitución para dejar de parir en las escuelas generaciones de nacionalistas envenenados de odio que un día, que cada vez veo más cercano, decidan levantar barricadas, tomar las armas y llevarnos a otra catástrofe.

Cara al sol

Publicado en Minuto Crucial el 7 de febrero de 2024

 Os voy a hacer una confesión: a mis casi 60 años, habiendo padecido la malvadísima educación de Franco, yo jamás canté el “Cara al sol”. Nadie nunca me invitó, incitó y, ni mucho menos, me obligó a hacerlo.  Ni a mí ni a ninguno de mis compañeros. Ni siquiera lo hicieron cuando me enseñaron con 7 u 8 años  las bases de la Historia y Cultura españolas con el “Libro de España”, versión adaptada del francés 'Le tour de la France par deux enfants' que se venía usando, con varios cambios, desde 1928 y hasta bien entrados los ’80, ya en democracia.

En él, dos niños huérfanos de un padre requeté y exiliados durante la Guerra Civil, vuelven a España tras la contienda y la recorren para encontrarse con su tío. En ese periplo se empapan de historias patrióticas que ensalzan los valores culturales tradicionales y cristianos.

Lo más remotamente parecido a una imposición “fascista” fue rezar un Padrenuestro a primera hora del día en 4º de Primaria, en 1973, y lo más facha que me inculcaron entonces fue el amor a España y el respeto por los demás. Algo intolerable, por supuesto…

Y nada más. Quizás fue porque estudié en un colegio público de Madrid dirigido por comunistas, como siempre me gusta recordar. Sí, digo comunistas, en tiempos de Franco. Todos lo sabían y a ninguno de los padres de los alumnos pareció importarle jamás. Qué fascismo más extraño había entonces…

Así que me resultaría cómica, si no fuera demencial, la alusión al “Cara al sol” que hace Sánchez comparándolo con el bodrio infumable que vamos a enviar a Eurovisión. Es una pena que entre la atención médica que recibe en Moncloa no se encuentre la psiquiátrica. Estoy seguro de que el diagnóstico sería jugoso.

El presidente lleva tiempo deslizándose por la vertiente podemita. No me extraña que Podemos esté desapareciendo, como si hubieran estado en el “Chasquido” de “Avengers, Infinity War”. Gran parte de sus electores se dieron cuenta de que votar a Sánchez es más útil para ellos que hacerlo a Iglesias. Igual que en Cataluña muchos de los votantes de ERC prefirieron votar a Sánchez por el mismo motivo.

La motosierra de Milei va contra un Estado mastodóntico, ladrón  y opresor. La motosierra del Gobierno de Sánchez y SUMAR es contra la democracia, la igualdad y la unidad de España.

La idiotez de comparar el “Cara al sol” con el “Zorra” del Nebulossa es propia, como se ha visto por los apoyos que tiene, de esa gente que cree que reivindicar la “zorrez” es moderno y empoderador para las mujeres pero el que hubiera chicas en las pistas de la F-1es carca y casi, casi, prostitución. Curioso, por cierto, que tanto expresen sus ganas de prohibir la prostitución cuando se ha visto que en el PSOE hay muchos de sus mejores clientes.

O sea, que a Pedro Sánchez no le gusta esta letra:

Cara al sol con la camisa nueva
que tú bordaste en rojo ayer,
me hallará la muerte si me lleva
y no te vuelvo a ver.

Formaré junto a mis compañeros
que hacen guardia sobre los luceros,
impasible el ademán,
y están presentes en nuestro afán.

Si te dicen que caí,
me fui al puesto que tengo allí.

Volverán banderas victoriosas
al paso alegre de la paz
y traerán prendidas cinco rosas:
las flechas de mi haz.

Volverá a reír la primavera,
que por cielo, tierra y mar se espera.

Arriba escuadras a vencer
que en España empieza a amanecer.

Como dije al principio, nunca canté el “Cara al sol” pero resulta que su letra es digna de figurar entre los mejores himnos. Resalta valores como el sacrificio, el patriotismo, el compañerismo, el amor, la responsabilidad, la entrega, la esperanza… Cosas que jamás una canción tan infame como “Zorras” podría siquiera sugerir.

En cambio, él y sus progres ven estupendo y modernísimo esto:

“Si salgo sola soy la zorra
Si me divierto la más zorra
Si alargo y se me hace de día
Soy más zorra todavía.”

Es un texto que más parece escrito en los años ´80, cuando hubo muchísimas canciones transgresoras y modernas, mucho más que ésta, y que no conllevaban que una recua de politiquillos, intoxicadores a sueldo y asociaciones progres subvencionadas las utilizasen para insultar a los demás. Además, entonces sí estaba justificado, y mucho, cualquier avance social. Hoy esto es extemporáneo, falsamente reivindicativo y muy pretencioso. Es sencillamente basura elegida y alabada por indocumentados que creen que “ataca al sistema” cuando cada vez está más claro que el sistema son ellos.

Tras las primeras dudas de la organización de Eurovisión, parece que su letra a va ser aceptada tal y como está. El titular de RTVE de esta noticia no podría ser más elocuente: “La canción ‘Zorras’ es apta para representar a España”.

Y es verdad. Así es ahora mismo porque refleja exactamente en lo que nos hemos convertido. Nos va a representar estupendamente.