lunes, 15 de abril de 2019

CAIGA QUIEN CAIGA. (1ª parte)


El pasado febrero, el gran Fernando Savater nos recordaba en Madrid, en la reunión ordinaria del Consejo Político de UPYD,  aquello tan aristotélico de que la duda es el principio de la sabiduría. Si así fuera de verdad, el que suscribe debería ser de las personas más sabias del mundo porque yo soy yo y una gran interrogación que me sigue a todas partes como una sombra.

Ante las próximas citas electorales, esas dudas se me vuelven a plantear con fuerza después de unos años de relativa certidumbre.

Pero vayamos por partes...  Ese día de febrero escuchamos de Maite Pagazaurtundúa, nuestra eurodiputada,  algo que ya sabíamos: la importancia y la complejidad del trabajo que ella está desarrollando en el Parlamento Europeo dentro del grupo ALDE con la ayuda inestimable del partido Ciudadanos, capitaneado en Bruselas por Javier Nart. En su exposición, tan estusiasta como lo es ella siempre, abogaba por seguir en esa labor juntos de la mano con Ciudadanos. La razón no hacía falta que nos la dijera: UPYD es ahora un partido mucho más pequeño de lo que fue, cargado igualmente del mismo proyecto y con las mismas soluciones para los problemas de España y con el mismo e intacto orgullo de siempre. Pero dejado de lado por la ciudadanía, medios de comunicación y, por qué no decirlo, por parte de la afiliación que, por diversas circunstancias, unas más respetables que otras, decidió en parte irse a otros lares y en parte dejar este mundo de la política, a menudo tan ingrato.

Para Savater, es una trampa falsa la que la izquierda nos lanza cuando habla de "las tres derechas". Claro que Ciudadanos es un partido que se proclama liberal y claro que una de las bases de UPYD es la socialdemocracia. Pero, y esto lo digo yo, resulta que ambas cosas son compatibles y ambas han construido juntas o alternándose lo que es ahora el estado del bienestar en Europa. Según Savater, no hay otra política posible en Europa que la socialdemócrata porque nadie ahora aceptaría otra cosa, llámese como se le llame. Con un grado u otro de liberalismo, pero fundamentalmente socialdemócrata. Y para tener eso más claro, lo mejor es leer este artículo de Víctor Gómez Frías.

Por ello, nos animaron ambos a colaborar con Ciudadanos en la medida que fuera posible porque los tiempo que se avecinan son convulsos, con extremismos de todas partes en alza y con la posibilidad, más que cierta, de que ganen las elecciones europeas una pléyade de partidos antieuropeos de todos los rincones por primera vez.

Y aquí hablamos ya de palabras mayores: no está en juego qué fuerzas apoyan más o menos políticas sociales, obras públicas, directivas europeas o normas ISO 9001... Está en juego la propia existencia de la Unión y también del euro como moneda común. Y con ella, el espacio de libertades y prosperidad que nos hemos dado desde los años 50.

Esa fue su petición y fue así aprobada por el Consejo Político del partido, entre cuyas funciones está la de decidir sobre proyectos de colaboración con otros.

Yo nada tengo a eso que objetar y voté favorablemente. Voté así a pesar de las relaciones pasadas entre UPYD y Ciudadanos, más tensas y complicadas en la Comunidad Valenciana que en ningún otro sitio de España. Tomé esa decisión para que en otros lugares donde ambos partidos no hayan tenido los mismos, digamos, desencuentros, pudieran llegar a acuerdos de colaboración útiles al electorado.

Tanto las explicaciones de Savater, cofundador del partido, como las de Maite, son perfectamente compartidas por mí y por ello es por lo que apoyamos ese acuerdo: para fortalecer una opción centrada y europeísta que sirva de contención y de banderín de enganche a gente que huye no ya del bipartidismo del 2007, cuando nació UPYD, sino de algo mucho peor: a la confrontación del 36, que es a donde muchos hoy nos desean devolver.

Elecciones Europeas.

Por ello, mi opción muy clara para las próximas elecciones europeas es, sin duda alguna, votar la lista de Ciudadanos con la aportación de UPYD.

Pero hay más elecciones ahora y algunas, antes que esta. Y ahí es donde empiezan a asaltarme las dudas. Por orden cronológico, las generales, tanto al Senado como al Congreso.

Elecciones Generales

En cuanto a Ciudadanos, en el acuerdo está que mi partido apoyaría a Rivera como candidato a Presidente del Gobierno. Pero mira tú por donde, cada uno tiene su forma de entender esto. Y yo tengo la mía. A mí no me importaría que Rivera fuera presidente del gobierno. me parecería estupendo que pudiera formarlo junto con el PP. Lo que pasa es que ya hemos visto a Rivera pactar con el PSOE donde y como ha podido, de modo que, en lo que a mí respecta personalmente, no me produce confianza el darle a Rivera la fuerza necesaria que luego, quizá, pudiera usar para pactar con Sánchez, por mucho que diga que no lo va a hacer. Ojala hubiera más gente en Ciudadanos como Arrimadas. Me sería mucho más sencilla mi decisión. 

Y aquí también resulta que vivimos y vienen tiempos complicados. Estamos viendo que la violencia se generaliza. Ningún partido constitucionalista puede hacer campaña en el País Vasco o Cataluña si no es protegido por la policía. Y los ataca, precisamente, gente que se autodenomina "antifascista". No están en juego los programas, está en juego la supervivencia del sistema, la esencia de la democracia.

Y esa supervivencia no la va a garantizar el PSOE. Antes al contrario: sus pactos con Podemos y los separatistas (de derecha e izquierda) ponen en peligro la misma existencia del Estado tal y como lo conocemos por lo que no voy a plantearme en ningún caso votar al PSOE.

En esta lucha que ya no es tanto por medidas concretas de programa como por una pelea básica por la supervivencia,  mis otras opciones estarían sólo entre VOX y el PP. Hay propuestas de VOX que no puedo compartir. De sus 100 propuestas, que me he molestado en leer, no estoy en nada de acuerdo con 17, que me parecen muy importantes y absolutamente infumables. Y por eso no voy a votarles. Sin embargo, entiendo y espero que tengan una buena representación porque el voto a VOX es un voto de castigo contra la izquierda colaboracionista con los enemigos de España y con el centro y la derecha cobardes que aplicaron con miedo el 155 en Cataluña, resultando el remedio peor que la enfermedad.

De modo, que sólo me queda el PP de Casado... Así que me armaré de valor y votaré al PP con la nariz tapada y los ojos cerrados, porque necesito ejercer mi derecho a que alguien, aunque pertenezca a un partido que ha sido corrupto desde los cimientos hasta el ático, especialmente en la Comunidad Valenciana, defienda una idea lo más parecida a la mía de lo que es España. Porque sin defender España no se pueden defender los derechos de los españoles.

Por eso voy a votar al PP a pesar de haber elegido a Lacalle, un ultraliberal, como asesor económico. Tengo la esperanza de que el gobierno que resulte del PP y Cs tenga las virtudes que ambos puedan aportar y pocos de sus defectos. Espero que nuestra cercanía a Cs y nuestra colaboración en otro sámbitos, como algunos municipales y el Europeo haga buena la afirmación de Savater de que nada posible hay ahora fuera de la socialdemocracia.

Y mención especial merece el Senado.

Voy a votar al PP especialmente en el Senado. Votar a VOX o Cs para esa cámara, por muy cabreados que estéis con el PP o con la izquierda. es, sencillamente, tirar el voto o peor, dárselo en Valencia a Compromís, Podemos o el PSOE. Las normas electorales para el Senado son diferentes y los partidos que menos votos obtengan tienen muy pocas posibilidades de obtener un solo escaño. Y del Senado depende la aplicación de un nuevo 155. Si hubiera un gobierno central a la andaluza pero con un Senado dominado por la izquierda, olvidaos de un 155 porque el PSOE se pondría de parte de los golpistas.

Por eso, y porque he aprendido una cosa: que a los ladrones y corruptos se los puede juzgar y meter en la cárcel y de hecho en ella están muchos y van a estar más. Sin embargo, los naZionalistas vascos y catalanes y los comunistas podemitas "escracheadores" que hoy agreden a quienes no pensamos como ellos, mañana nos pueden matar.  Ya lo han hecho antes, así que no es una barbaridad lo que digo, y es una vergüenza que un partido como el PSOE esté colaborando con ellos en ayuntamientos como Madrid, Barcelona o Valencia. Y cuando pueden y tienen competencias para ello, sueltan a sus corruptos, como al hijo de Pujol.

Elecciones autonómicas valencianas.

El famoso pacto del "Botànic" está presidido "de facto" por Mónica Oltra, capitoste de Compromis y que, para disimular su vena nacionalista, está haciendo una regular gestión, pero muy mejorable, en asuntos sociales como la dependencia. Pero su centro de poder no está ahí. Esa es su excusa. Su centro de poder es la Consejería de Educación, por un lado y el nuevo canal de TV autonómica, Á Punt, por otro.

Desde la primera han impuesto una Ley que primero fue tumbada por el TSJ porque la desarrollaron como decreto y que ahora, como Ley ya, no ha sido recurrida por el Gobierno del PSOE, lógicamente, al participar de ella. Con esa Ley, resulta que una familia NO PUEDE elegir la lengua vehicular para su hijo, dejando esa decisión en manos del Consejo Escolar que la aprueba para TODOS LOS ALUMNOS del colegio, con un mínimo del 25 % para cada una de las lenguas oficiales. En esa Ley llamada de  "plurilingüismo" lo que pretenden es disfrazar lo que es una imposición: los Consejos Escolares están participados por: al menos de UN TERCIO por los profesores, por el Director del Centro, por el Jefe de Estudios, un representante del Ayuntamiento, un representante del personal de administración y, por último y tampoco menos de un tercio, por los padres.

Hay que tener en cuenta que el sindicato mayoritario en la Enseñanza en la Comunidad Valencia es el Sindicat de treballadors del ensenyament del Pais Valencià, STEPV), un sindicato afín a Compromís que propugna el valenciano como lengua vehicular única. Un sindicato que se permite amenazarme con enviar mis palabras a su departsmento jurídico porque les he dicho que Goebbles se sentiría muy orgulloso de ellos.

Por ello, es previsible que tanto profesores como Director como Jefe de Estudios como el representante del Ayuntamiento previsiblemente optarán por planes en los que mayoritariamente se discrimine el castellano, tal y como se está haciendo ya en Cataluña. Y pasará que usarán ese 25 % obligatorio en asignaturas no troncales como Educación Física o Música o Plástica. Eso, para cubrir el expediente. O a veces ni eso.

La otra pata del nacionalismo siempre es la propaganda. Y en este caso, no iba a ser menos. Aquí es la sucursal de TV3 en Valencia. Sí, he dicho bien. Me da igual si se llama Canal 9, Á Punt o lo que sea. La directora, Empar Marco, nombrada como tal en un procedimiento recurrido ante la Justicia, fue nada menos que Delegada de TV3 en  Valencia, por lo que sigue ejerciendo ese mismo cargo sólo que ahora, en vez de pagarle TV3, le pagamos los valencianos.

Diréis que no he hablado del PSOE. ¿Y para qué? Ximo Puig es una marioneta en manos de Compromís. Es un títere. Tiene voz prestada y habla cuando le dejan y a veces hasta me parece que se ven los hilos que mueven sus extremidades controlados desde arriba por Oltra. A él también le salen rana algunos de los suyos, como el presidente de la Diputación, Jorge Rodriguez, detenido por corrupción.

De Ciudadanos ya he hablado lo suficiente antes. Y teniendo en cuenta que aquí se presenta Toni Cantó, buen parlamentario pero no tan buena persona, que nos dejó tirados a UPYD, compuestos y sin candidato después de haber ganado unas elecciones internas y tener a todo el partido en la Comunidad detrás de él para llevarlo a Las Cortes Valencianas, no puedo decir nada más que no le votaría ni como presidente de una comunidad de vecinos. Y eso se hace extensivo a todos sus colaboradores en la Comunidad.

Así que las opciones vuelven a ser PP o VOX. Reconozco que aquí lo tengo aún más difícil que en las generales porque el PP de Valencia ha sido el epicentro de la corrupción del partido, llegando a tener a más de 100 cargos públicos imputados a la vez. Todo un Guiness.

Lo que pasa es que las razones que tengo para votar son las mismas que en las generales: la defensa propia. Es cierto que el PP es corresponsable en gran medida de la situación desastrosa en muchos niveles de la Comunidad, pero es más cierto que una nueva reedición del Botánic metería aun más al nacionalismo procatalanista a las puertas de mi casa. Y no paso por ahí.

A VOX lo descarto por las mismas razones que expuse al principio. Y también digo lo mismo. Le vendrá bien a Las Cortes Valencianas algún parlamentario de VOX para que no sean tan aburridas las sesiones como lo son ahora.

De modo que, resumiendo, para las Cortes Valencianas, con tanto dolor como rabia, me veo obligado a votar al PP.

Y esta es la primera parte de mi "Caiga quien Caiga". Dentro de un par de semanas hablaré de elecciones municipales.

domingo, 7 de octubre de 2018

OS LO MERECÉIS

Voy a ser lo menos políticamente correcto que he sido nunca, que ya es decir... Y absteneos de criticarme porque me va a ser igual.
Esto os lo merecéis muchos. Os lo merecéis, en concreto, tres grupos de personas, a saber:
1.- Primero, TODOS los que no habéis sabido diferenciar entre partidos "indignados" y partidos con soluciones. Entre partidos que gritan y partidos que aportan. Entre partidos que se aprovechan de vosotros como si fuerais idiotas y partidos que se entregan honestamente hasta la última gota de su tiempo, de su dinero y de su vida personal.
2.- Os lo merecéis también los votantes del PP, que habéis elegido a dirigentes blanditos y apaciguadores que creían que todo se soluciona sólo, con no hacer nada, o con el puñetero e inútil diálogo.
3.- Os lo merecéis los votantes del PSOE, que habéis elegido a gente que se parezca a PODEMOS para aprovechar sus modos populistas que tan bien les ha rentado olvidándoos que en vuestro partido hay una E.
Os lo merecéis todos los que, a base de conjurar a Franco, habéis conseguido que surja un partido de derechas, nada moderado, eurófobo y carca en un país en el que la derecha estaba a 2 metros bajo tierra muy en silencio en su Valle de los Caídos con 250 zombis que iban por allí a pasar la mañana cada 20 de noviembre.
Os merecéis esto y, seguramente, todo lo que se nos va a venir encima. Lo malo es que YO NO ME LO MEREZCO y, aunque sólo sea por mí, por mi familia y por mis amigos, y NO POR VOSOTROS, por supuesto, voy a seguir dando lo que sepa y pueda para que, no sé cuando, esto me parezca un día una pesadilla pasajera.
A pesar vuestro y a pesar de que ya no me importáis, hay gente que no vamos a tirar la toalla.
Y si la toalla nos la quitan o la perdemos o, un buen día, cambiamos de opinión, ojalá, y lo digo con toda la tristeza y la furia del mundo, estos "fachas" de VOX, los separatistas de Puigdemont o los comunistas soviéticos de PODEMOS OS PASEN POR ENCIMA antes que a mí y pueda yo verlo y reírme de vosotros por idiotas.
Porque os lo merecéis.





domingo, 27 de mayo de 2018

SÁNCHEZ NO ES CLAUDIO.

El emperador Claudio llegó al poder por accidente. Una revuelta acabó con su sobrino,  Calígula, y la guardia lo encontró escondido tras unas cortinas porque pensaba que a él también lo iban a matar.

Como era el único varón adulto que quedaba en su familia, los pretorianos lo nombraron emperador a la vista de sus muchas deficiencias físicas, ya que pensaron que lo harían más manejable.

Se encontraron con que no fue así y ejerció uno de los periodos más largos y provechosos del Imperio al que imprimió su sello personal y su autoridad hasta casi el fin de sus días.

Sanchez no es Claudio ni se le parece en nada que no sea el blanco de los ojos. Los que lo van a llevar en volandas a la Moncloa saben que será un títere manejable y ambicioso y que avanzarán a su sombra en sus fines de destruir España, gracias a su ineptitud. 

Sánchez no es Claudio, no. Como mucho, podría ser como Heliogábalo, atroz emperador del s. III que con sus locuras e inutilidad dejó a Roma dividida en  bandos y envuelta en varias guerras civiles que acabaron por encaminarla a la destrucción.

Sánchez no es Claudio, no. Pero lleva camino de ser Rómulo Augústulo, último emperador romano tras cuyo mandato desapareció el Imperio de Occidente, quedando sólo el de Oriente. 

Sánchez tiene más pinta de enterrador que de político.

sábado, 19 de agosto de 2017

TÉCNICA DEL BANCO DE PECES.

Nos asombramos a veces al ver los movimientos sincronizados de los bancos de peces (o las manadas de herbívoros en la sabana) y nos preguntamos su utilidad.

Ésta es principalmente defensiva: ante un depredador, si cada uno huyera, él sólo, en una dirección, la víctima que eligiera el atacante estaría sentenciada. Al actuar en grupo, ninguno destaca, es más fácil camuflarse dentro de la masa y es más probable que el elegido sea otro.

Pues por eso nos sentimos tan tranquilos la mayoría de nosotros tras un atentado como el de Barcelona. Y nos vamos a la playa o volvemos a pasear por las Ramblas o por Sol o por los Campos Elíseos. Porque pensamos que es al de al lado al que van a elegir la próxima vez y que, cuanto más hagamos por no significarnos, no destacar y, por supuesto, no enfrentarnos al enemigo, más posibilidades tendremos de sobrevivir. Y si podemos sensibilizarnos, disculparlo y convertirnos en sus rémoras, mejor. Eso sería ya un seguro de vida perfecto.

Lo que encierran esas actuaciones buenistas y colaboracionistas que estamos viviendo estos días es, por un lado, y como en los animales, la aceptación de que somos inferiores y de que no vamos a poder combatir al depredador. Y, por el otro, el egoísmo, el desprecio por los demás, la miseria moral de esperar de forma cobarde a que la estadística juegue a nuestro favor y que el elegido sea el vecino también la próxima vez.

Lo que muestran ciertas actuaciones de connivencia y también las flores, los "Imagine", las velas... no es más que nuestra cobardía, nuestra incapacidad para la lucha y la aceptación de nuestra derrota aún antes de pelear.

Estamos sentenciados y ejecutados y aún no lo sabemos.

lunes, 24 de abril de 2017

¿SIN ESPERANZA EN LA POLÍTICA?

Si, lo confieso. Me pueden crucificar si quieren. En su día, yo voté a Esperanza Aguirre. Y no una, sino varias veces. Con alevosía y reincidencia.

En el Madrid de los 80 y 90 el panorama político fuera del PP era un páramo intelectual. Por resumir, por parte del PSOE el Ayuntamiento estaba encabezado por buenistas como Tierno Galván ("¡a colocarse y al loro!") o hijos de albañiles de Jaen (como dijo Guerra) como Barranco, segundo al mando de Tierno que demostró la teoría de los niveles de incompetencia y pasó sin pena ni gloria. Lo de hijos de albañiles lo digo sin retintín. Yo también soy hijo de obrero de la construcción. Lo que pasa es que, en el caso de Barranco, creo sinceramente que era su única cualidad. 

En la Comunidad padecimos a inmovilistas como Leguina, que previeron que Madrid no crecería. Si, como lo leen, que no iba a crecer más y que para qué gastarse dinero en más Metro. En abril de 1994, último año de mandato de Leguina el Metro tenía 114 Km. Ahora tiene 283 Km., es uno de los mejores del mundo y sigue creciendo. 

Y estando en la oposición, la historia es más patética. Han tenido candidatos tan dispares como Simancas, el ex-ministro Sebastián, Tomás Gómez o Inés Sabanés, ahora concejal con Carmena. Todos igual de tétricos. Y una historia de acuchillamientos internos de la que Pablo Castellano, por poner un ejemplo, puede dar pelos y señales. 

Y en el PCE primero e IU después, se limitaban a servir de báculo al PSOE cuando eran necesarios, tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad, al grito de "todos contra la derecha". Ningún candidato ofrecía más de lo que ofrecen ahora: mucha ideología y pocas ideas. 

Aguirre en la Comunidad sucedió a Gallardón y continuó y amplió su labor. Es cierto que comenzó mal, con el "tamayazo", originado en las disputas PSOE-IU y aprovechado seguramente por las segundas y terceras filas del PP, cuna de lo que luego conoceríamos como tramas Púnica y demás. También es cierto que, pudiendo gobernar con tránsfugas, se arriesgó, convocó nuevas elecciones y ganó por mayoría absoluta. Fue una etapa curiosa porque, mientras tanto, Gallardón fue a la vez Alcalde electo de Madrid y Presidente de la Comunidad en funciones, algo insólito. 

Por no ser exhaustivo, diré que Aguirre había hecho un notable papel como concejal en varias áreas y fue mano derecha de uno de los alcaldes más eficaces de Madrid, Álvarez del Manzano. Después fue ministra de Educación con Aznar y planteó una reforma dirigida a aumentar las Humanidades en el currículo escolar, algo que, ahora que están en pleno retroceso con desaparición del Latín y la Filosofía en varios tramos, se echa mucho de menos. Al menos, yo. Fue tumbada su reforma porque el PP no contaba entonces con mayoría necesaria y los nacionalistas se opusieron. Después, en el segundo mandato de Aznar, sin ella ya en el Gobierno, el PP tampoco quiso volver a plantear ninguna reforma educativa de importancia. La Educación ha sido la gran defenestrada por el bipartidismo y ha sido usada como un arma en lugar de como una herramienta de futuro. Más tarde estuvo en el Senado y fue la primera presidenta del mismo. 

En fin... Que ya he confesado que la voté. Y que el panorama político en Madrid no ofrecía nada mejor y no tenía alternativa hasta que no apareció UPYD, allá por 2007. Que lo confiese no quiere decir que me arrepienta porque no lo hago. En las mismas circunstancias, volvería a hacer lo mismo. 

Sí, creo que debe dimitir. Que quizá debió hacerlo antes por su responsabilidad "in eligendo e in vigilando". Pero también estoy seguro de que será difícil que se vea sorprendida en alguna imputación personal, aparte de esa responsabilidad que señalo. Ni lo necesita ni, sinceramente, creo que fuera capaz de meter la mano en la caja. 

Pero también creo que, puestos a cargar las tintas, lo deberíamos hacer más contra nosotros mismos, los ciudadanos, que cuando tenemos alternativas mejores en todos los aspectos y más claramente transparentes, como UPYD, las condenamos al olvido y buscamos, igual los toros buscan las tablas, lo malo conocido.

Tenemos lo que nos merecemos y lo peor es que no paramos de quejarnos, que es lo mejor, a  veces lo único, que sabemos hacer todos.

domingo, 22 de enero de 2017

EL FUTURO DEL PSOE... Y DE TODOS NOSOTROS.

Tras la muerte de Pablo Iglesias, y desde finales de los años 20 hasta principios de los 40, el PSOE estuvo dirigido por Besteiro, Largo Caballero e Indalecio Prieto. A veces, con duros enfrentamientos entre sí y con la dificultad añadida de la vorágine que se sucedió en España y en el mundo en esos 20 años. 
Para algunos, resultará extraño saber que los dos primeros fueron partidarios de colaborar estrechamente, y de hecho lo hicieron, con la dictadura de Primo de Rivera. Si se ha sorprendido Vd. al saber ésto, seguramente quiere decir que debería leer más y mejor. 
Prieto, a medio camino entre la moderación de uno y el radicalismo de otro, siempre fue más pragmático y menos extremista, excepto en la preparación de la huelga revolucionaria del 34, único baldón, aunque importante, que observo en su carrera política. Nadie es perfecto. 

Luego ofreció su cara más moderada y eficaz como Ministro de Obras Públicas. Los madrileños debemos a su gestión el llamado entonces por la oposición como "túnel de la risa", que tanto benefició a la circulación de trenes no sólo a Madrid sino a toda España.
A los tres, como digo, les tocó vivir años muy complicados. De esos en los que es tan fácil acertar como equivocarse y que sólo se superan con fortaleza interior, con convicciones fuertes, algo de lo que los tres disponían de sobra.
A pesar de todo, y con un largo periodo de semi-letargo, el PSOE se convirtió en los 70 y 80 primero en partido de oposición y luego en partido de gobierno, también en una época de cambios y complicaciones. Crisis económica, terrorismo, retos europeos... Esto es Historia reciente y más o menos conocida. 
El PSOE del presente es un partido sin dirección, debilitado, desnortado, sin convicciones y sin expectativas. Es duro leer esto, si, pero el abajo firmante lo ve así.
Tras el paso por el PSOE de la última versión de González, la más enfangada con la corrupción y los GAL, el mismo González que nos habría hecho un favor a todos y a sí mismo acabando su carrera política en 1989, llegaron otros peores. El PSOE de esta época no es un partido para "almunias" o "borrelles". Demasiada sesudez y demasiada corbata. Ni siquiera para "rubalcabas". Por desgracia, el PSOE del pasado reciente, del presente y del futuro inmediato es un partido para Zapatero, para Sánchez o para versiones de ellos corregidas y aumentadas. No veo a ningún Willy Brandt en el PSOE. Ni siquiera a ningún Gerhard Schröder. 
El PSOE actual va a caer en manos de personajes preocupados por sí mismos más que por los demás. Y por sus afiliados más que por los ciudadanos. No hay más que repasar brevemente sus carreras:

1.- Susana Díaz. Heredera de la taifa de Andalucía, donde la "famiglia"  lleva 30 años gobernando. Resultado de su gestión: a la cola en los informes PISA y a la cabeza en abandono escolar, en desempleo (en ciertas zonas pasa del 45 % y se ha convertido en endémico), en subsidios, en corrupción (los casos ERE y Formación son los mayores de España, con diferencias millonarias) y en impuestos. Con una sociedad clientelar en la que ser afín al régimen se convierte en seguro de vida y en una necesidad para subsistir.


2.- Patxi López. Su mayor logro (aparte del personal de vivir toda la vida de la política) fue llegar a Lehendakari con el voto a favor de UPYD y el PP. Eso, tras apartar al último socialista vasco y español que existía, Nicolás Redondo Terreros, una persona que representa la antítesis de los dirigentes socialistas vascos actuales. No aprovechó la extraordinaria oportunidad para desmontar el mito ombliguista del nacionalismo sino que confraternizó con él y abonó la victoria subsiguiente del mismo. Renunció a crear un frente constitucionalista, ninguneó a quienes lo apoyaron y gobernó en solitario con el único logro palpable de sumir al PSE en la irrelevancia en la que está ahora, reducido a mamporrero del PNV y dirigido por personas "amontilladas", más nacionalistas que los propios peneuvistas y que ahora proponen, nada menos, que crear un eje de izquierdas junto a Bildu y Podemos.


3.- Sánchez. Qué decir del dirigente que ha llevado a la pérdida de votos del PSOE en 7 elecciones consecutivas, que ha doblado la cerviz ante Podemos y que ha cometido los mismos errores que Zapatero, convenientemente multiplicados. Es un dirigente populista más, que no se merece ni un segundo estar al frente de un partido que se considera socialista (no ultraizquierdista), obrero (no "de la gente") y español (lo contrario a colaborar con los nacionalistas).
Con esos mimbres, para adivinar el futuro que le esperaría al partido no hace falta ser Rappel.
Me niego a creer que no existe gente dentro del PSOE con moderación unida a un genuino sentimiento de izquierda responsable, europea y moderna, con eficacia y pragmatismo y, a la vez, la capacidad de soñar y ofrecer a los demás españoles ilusión a raudales. Que sus afiliados busquen bien. Son muchos, hay gente muy preparada y, estoy seguro, sin ninguna tolerancia a la corrupción casposa y al papanatismo pro-nacionalista que nos invade.

Por el bien de todos, por favor, ¡búsquenlos!

domingo, 8 de enero de 2017

EL PASO DEL TIEMPO

Todo el mundo no se hace viejo de la misma manera. Cada uno es libre de sentir el paso del tiempo cómo y cuándo quiera.
La mayoría lo hace cuando cumplen años. Y mucho más cuando saltan de dígito en la decenas. Para ellos, el paso del tiempo se produce ese 16 de mayo o 12 de noviembre... cuando se conmemora su llegada a este mundo. Desde ese día, se consideran un año más viejos.
Yo no. Para mí, el tiempo da un salto mortal estos días, justo cuando acaba Reyes y, por tanto, el periodo navideño. Ahora conmemoro, que no celebro, el fin de ese periodo en el que hay tantas ocasiones de volver a la niñez, autentica patria común e irrecuperable de todos los hombres. La Ítaca a donde jamás volveremos.
La infancia fue eso: el calor del hogar, la protección de la familia, la inconsciencia, la mas pura inocencia, la confianza, la diversión, los sueños, los proyectos, los héroes inmortales...
Ahora comienza otro año, y viene con más nubes que claros. Y con más sombras que luces. Y con más verdades crueles que mentiras piadosas.
Cuando éramos niños queríamos ser mayores. No sabíamos todo lo que eso significaba.
Hoy sí me siento mayor...